martes, 7 de junio de 2011

CONFIRMADO: ¡ALCALDE ÚRSULO GALVÁN ES UN AUTÉNTICO AGARRAPENDEJOS!

ÚRSULO GALVÁN, VER.- La falta de talento político, de sensibilidad humana, de respeto y de seriedad por parte del Presidente Municipal, Ing. Martín Verdejo Movis, quedaron de manifiesto este 7 de junio "Día de la Libertad de Expresión", fecha en que a través de su Director de Comunicación Social del Ayuntamiento que él preside citó a los diversos periodistas de la región de Cardel con quien presuntamente conviviría y trataría de unir lazos o limar asperezas con aquellos que las tuviera; sin embargo, nunca llegó.
En punto de las tres de la tarde de este martes fue la cita convocada por el primer edil galvanense, ahí precisamente en palacio municipal, por lo que los periodistas que cubren la zona hasta dejaron de realizar algunas otras actividades, máxime que hipoteticamente se anunció que no sólo habría convivio, sino que hasta se sortearían algunos regalos entre los reporteros, mismos que lo esperaron hasta las cuatro de la tarde y el citado munícipe jamás llegó, es más ni siquiera se dignó a disculparse vía telefónica con quienes a diario dan las noticias en los distintos medios.
PERIODISTAS NINGUNEADOS.
Una más de las pifias de un alcalde sin visión, dirección ni rumbo; una burla más ahora no en contra del pueblo galvanense, sino en contra de los representantes de prensa, como si estos nada significaran para él, es decir, los periodistas se dijeron sorprendidos, ninguneados y hasta pisoteados en su dignidad, no porque no les haya invitado a comer u ofrecido algún presente en un día tan significativo, sino por la mala jugada o acción de mala leche con que se conduce un hombre mareado y enloquecido de poder que se dio el lujo de tomarles el pelo e incumplirles una invitación hecha por él mismo y la que se antojaba estaría más que extraordinaria.
El Jefe de Prensa del sedicente ingeniero Martín Verdejo Movis, maestro en comunicación Rafael Álvarez Castro, no hayaba donde meter su cabeza, lo veíamos apenado y semejaba hasta a un avestruz, ya que él mismo sabía que no se vale tal jugarreta por parte de su patrón, y como para sanear o paliar un tanto cuanto el desaguisado en el que se veía inmerso y del cual los comunicadores le expresaron no se sintiera mal, pues no era su culpa, el hombre hizo un jueguito en el que todos nos sorprendimos, tratándose nada más y nada menos que de una rifita de 500 pesos que sacó de su misma billetera, de su propio sueldo y entregó de todo corazón al reportero que la suerte lo socorrió.
Martín Verdejo Movis, el alcalde de marras, ni siquiera se dignó a girar instrucciones vía telefónica para que su vocero por lo menos se llevara a degustar algunos alimentos a los periodistas, mismos que regresaron a sus centros de trabajo decepcionados de una autoridad municipal a la que calificaron de pésimo e irrespetuoso, confirmando todos ellos que sí así trata a la prensa que tiene tribuna para lo que sea, cómo ha de tratar a sus gobernados; confirmando que el mismo alcaldito a llegado a espetar que "ni un centavo partido por la mitad a los periodistas, que eso se acabó; que le tiren que a él la tinta ni lo mata ni lo mancha.
Desde este espacio, vaya una trompetilla al estilo 10 de mayo para aquel en el que algún día creímos era un extraordinario ser humano y hasta llegamos a confiar que sería un extraordinario gobernante.
¡Ah!... los periodistas este martes seguramente se quedaron sin comer. Como dijera el extinto Pancho Riera: ¡Q.P.M.!