viernes, 13 de octubre de 2017

EN CARDEL, LA GENTE DICE...

¡¡¡BÁJESE DE LA NUBE Y SALGA
DE BABILONIA DON ENRIQUE!!!

FRANCISCO MEDINA PALMEROS

Al famoso “Tincho Verdejo”, a estas alturas del tiempo ya se le veía movidísimo, aun cuando haya sido pura pantalla, siempre para provecho personal. Por algo terminó como terminó su mandato.

Y no saben los galvanenses si sea por eso que ahora que va como “asesor”, presuntamente, esté aconsejando lo contrario al neo alcalde electo Enrique Benítez Ávila a efecto de que a él le salgan bien las cosas a favor del pueblo y no para provecho personal porque para enriquecerse sólo “El Tincho” y nadie más que él.

¡Quién sabe!

Lo que si es cierto es que a 2 meses y medio de la asunción al poder de Enrique Benítez Ávila, aun cuando vemos que tiene a su alrededor extraordinarios recursos humanos, gente preparada no sólo académicamente, sino con experiencia política y capacidad municipal, resulta que el señor alcalde electo sigue mareado del triunfo, continua en babilonia y es la fecha que no se ha dignado sentarse con su cabildo electo a dialogar para ir nombrando a algunos de su equipo para que juntos, vayan viendo lo de la entrega-recepción.
Benítez Ávila anda mal, muy mal. ¿Será acaso por lo de su mermada salud con motivo de la diabetes mellitus, amén de otros males derivados de algunas conductas negativas a sabiendas de que eso es dañino, y de un documentado y realista caso frente a sus “narices” en la historia reciente de la región?

Notorio a leguas para los galvanenses que el interfecto duerme en sus laureles aun, toda vez que mientras sus homólogos electos ya andan movidos tanto en la capacitación por parte de organismos gubernamentales a fin de que desempeñen un excelente papel, así como yendo, viniendo, subiendo, bajando, estando aquí, allá, acullá tocando puertas, realizando gestiones para sus municipios el año venidero, más del que hablamos ni sus luces, ni figura, ni se ve, ni se nota.

Por tales conductas, y sin pretender ser pitoniso, empezamos a vislumbrar un panorama nada agradable en un ayuntamiento en puerta que seguramente tendrá agarres y buenísimos con la comuna en pleno, y totalmente decepcionante para quienes le dieron el voto de confianza a un hombre que, sin subirse al barco todavía, ha empezado a dar mucho qué decir de manera negativa.

Máxime que de entrada ya la soberbia lo viste. La poca educación que pueda tener no se refleja. E insisto, ya sus coterráneos lo ven, lo notan, lo palpan tal cual.

Creemos que el ave-panista/perredista aún tiene o está a tiempo de enderezarse o enmendar errores que seguramente no quiere ver o aceptar debido al mareo que le provoca el verse parado en un ladrillo.

Urge pues, que se le hiera con el látigo de la verdad, para no destruirlo con la mentira. Que no olvide nunca Enrique Benítez que quien lo compra hoy con adulación, seguramente mañana será quien lo venda con su traición. Las cosas de frente, de ahí que se las tengamos que decir, allá él si enaltece lo que es hacer política, política de la buena, de la que trae resultados al conglomerado en general y que va dejando huella profunda e imborrable.

Ser respetuoso, saber escuchar, observar, dialogar, discutir, debatir, acordar, gestionar, relacionarse con todo mundo, ser sensible a las necesidades de la población, humanitario, solidario eso es hacer política de la buena; caso contrario y para que entienda, sino se activa en positivo alguien le hará “política” a usted señor alcalde electo, y creo que eso no le gustará… ¡No pierda el piso por favor!... Mírese en el espejo de Martín Verdejo Movis, repudiado a más no poder por su pueblo y sus amistades, quienes le saludan porque ellos sí tienen respeto, simplemente y aunque sea de dientes para afuera, por compromiso pues y para salir del paso.

No vea usted como una imposibilidad el acto de hacer política, no piense así, independientemente de que haya quienes afirmen que eso es imposible o una utopía. Siga siendo ciudadano para que haga buena política, no se acorriente sintiéndose que ya usted tiene a Dios de las barbas y al diablo de la cola. Sea práctico y tolerante; flexible y sensible porque usted señor ya se alquiló al pueblo por 4 años y tiene que resolver la problemática social urbana y rural, pues esa fue su propuesta, su bandera de convencimiento para que votaran por usted, ahora cumpla, empiece a prepararse, vaya a intensivos cursos/talleres de todo tipo, de relaciones humanas, de política, de comunicación... ¡Vaya que le hacen falta!

Nunca será tarde para aprender a ser gente, diplomático, a ser político de los buenos (aunque ya pocos los hay). Su pueblo se lo agradecerá, esto porque ya empiezo a escuchar por doquier voces que se alzan contra su actitud cambiante luego del 4 de junio de este año. Está a tiempo de que haga historia positiva; le recomiendo que empiece a cuidar y a abonar el jardín para que los 4 años próximos florezca abundantemente a favor de los galvanenses que confiaron en usted.

Tendrá usted a su lado, número 2 en el organigrama municipal a una mujer extraordinaria como doña Norma Alicia Herrera Mejía… ¡Aprovéchela!

LA ÑAPA.- Don Enrique, espero sepa usted leer correctamente y analizar palabra tras palabra, línea tras línea para que los zalameros que seguramente le abundan, esos que tarde que temprano lo traicionaran por la espalda, no le vayan con el cuento de que mi opinión en esta columna es un mal llamado “periodicazo”. ¡No señor!, sólo es aconsejarle que reaccione y se ponga las pilas porque la gente, su gente, aun cuando no asume la alcaldía empiezan a sentirse decepcionados.

No olvide nunca que usted ganó gracias a una señorona pegada a usted, por el efecto Yunes Linares y por los casos de corrupción Fidel-Duarte-Peña Nieto. Por lo tanto es menester que les responda, y bien a su gente que está esperanzada en no haberse vuelto a equivocar como con “El Tincho Verdejo” que no hizo nada a favor del pueblo, en cambio el que está a punto de irse, independientemente de lo que digan sus detractores, tiene trabajo tangible y medible a lo largo y ancho del territorio, ojala y por lo menos lo iguale.

Aprenda a decir no, cuando no hay razón. Tenga carácter para que no sea usted un títere o pelele; y para orgullo de su familia, compórtese como un señorón de la política, haga bien su trabajo para que no pase al basurero de la historia.

Por el bien de Usted, y por el bien del municipio de Úrsulo Galván, Ver.

Con un saludo cordial y un fuerte abrazo, me despido como gente.

Y RECUERDEN: “El que no quiera ver visiones, que no salga de noche. Y al que le pique que se rasque; y al que le arda, que se sople. Escrito y publicado está”.